Fuente: https://psicomentando.com
Entrevista a María Eugenia Calvo.
En los últimos años, la biodescodificación ha ganado popularidad como enfoque complementario para el tratamiento de diversas enfermedades. Sin embargo, su fundamentación teórica y científica ha sido objeto de controversia y debate. En este artículo, nos enfocaremos en explorar específicamente la conexión entre la biodescodificación y el ámbito transgeneracional, desde una perspectiva psicológica.
Nuestros cuerpos “hablan” a través de síntomas, y al descifrar su mensaje simbólico, podemos comprender y liberar las emociones atrapadas que afectan nuestra salud.
¿Qué nos dice la psicología acerca de la biodescodificación?
La compatibilidad entre la psicología y la biodescodificación es un tema debatido y puede variar según las perspectivas y enfoques teóricos de los profesionales involucrados. Por eso, más allá de lo que se dice que “opina” una disciplina, es importante escuchar las voces de los profesionales que trabajan día a día con el padecimiento de las personas… ¿Qué dicen los psicólogos y psicólogas acerca de estas nuevas herramientas?
Muchos profesionales de la salud se encuentran con enfermedades, malestares, afecciones o trastornos de difícil explicación… y cuya superación es aún más dificultosa. En este sentido, es habitual que vayan en búsqueda de nuevas técnicas o recursos que les ayuden a conocer más a sus pacientes, qué los aqueja y, fundamentalmente, por qué les pasa lo que les pasa. Y la biodescodificación, con la terapia transgeneracional como aliada, se convirtió en una opción muy útil en la práctica diaria.
En términos generales, la biodescodificación se basa en la idea de que ciertas enfermedades pueden ser el resultado de eventos traumáticos o conflictos emocionales no resueltos, y busca identificar y resolver estos conflictos emocionales para promover la curación física.
Algunos profesionales y seguidores de la biodescodificación consideran que esta teoría puede complementar el enfoque psicológico tradicional, brindando una perspectiva más amplia y considerando la conexión mente-cuerpo en el proceso de curación. Argumentan que los factores psicológicos y emocionales pueden influir en la salud física y que abordarlos puede ser beneficioso.
En última instancia, la compatibilidad entre la psicología y la biodescodificación dependerá de la postura y creencias individuales de los profesionales involucrados. Por eso, más allá de buscar o no la compatibilidad, lo que muchos profesionales recomiendan es: liberarse de la “soberbia intelectual o académica”, y “autorizarse” o permitirse indagar aquellos campos que pueden ofrecer respuestas allí donde hoy existen interrogantes.
Un camino hacia la comprensión de la relación mente-cuerpo
La relación entre la mente y el cuerpo ha sido objeto de estudio y fascinación a lo largo de la historia. La comprensión de cómo nuestras emociones, pensamientos y experiencias psicológicas pueden influir en nuestra salud física es un campo en constante evolución. En este contexto, tanto la biodescodificación como la psicología han surgido como enfoques complementarios para explorar y comprender esta relación intrincada.
La biodescodificación, como teoría y práctica, sostiene que nuestros conflictos emocionales y traumas no resueltos pueden manifestarse en forma de síntomas físicos o enfermedades. Considera que el cuerpo tiene una capacidad innata para comunicar y expresar las emociones y los conflictos internos, y busca descifrar el mensaje simbólico detrás de estos síntomas.
Síntomas psicosomáticos: la realidad de nuestro día a día
Un ejemplo que cabe perfecto para explicar la interrelación mente-cuerpo es la manifestación de los llamados síntomas psicosomáticos.
En nuestra vida cotidiana, a menudo experimentamos una amplia gama de sensaciones físicas y emocionales. A veces, podemos notar que determinados síntomas físicos parecen surgir sin una causa física aparente. Dolores de cabeza persistentes, malestar estomacal, tensión muscular o incluso dificultades respiratorias, son solo algunos ejemplos de lo que comúnmente conocemos como síntomas psicosomáticos.
Los síntomas psicosomáticos son manifestaciones físicas que pueden ser desencadenadas o agravadas por factores emocionales o psicológicos. La comprensión y el abordaje de los síntomas psicosomáticos requieren un enfoque integral que combine tanto la atención médica como la psicológica.
Biodescodificación: una herramienta para estar mejor
En relación a lo que venimos desarrollando, entonces… ¿Qué nos puede aportar la biodescodificación a ese enigmático entramado de relaciones entre la mente y el cuerpo? Sin dudas, en los últimos años se convirtió en una herramienta fundamental para alcanzar, ni más ni menos, que un mayor bienestar con equilibrio emocional.
La Lic. María Eugenia Calvo nos explica que lo que desean los pacientes es, sencillamente, sanar para estar mejor. ¿Y qué les recomienda? Poner el foco en aquella persona que quiero ser, desde un lado más interno: buscar, indagar, explorar aquello de nuestro pasado que resuena en nosotros hoy en día.
Cuando empezamos a escuchar (o escucharnos) es cuando empezamos a sanar. Y aquello que debemos escuchar son nuestros patrones. No sólo los que venimos repitiendo a lo latgo de nuestra vida, sino también los que se repiten en la historia familiar. La licenciada nos expresa que “nuestro árbol genealógico también es un legado de tesoros” y no sólo de malestar y sufrimiento.
Para comprender realmente qué es y cómo funciona la biodescodificación, veamos algo más de sus fundamentos teóricos.
La causa de los síntomas de TODA Enfermedad es un conflicto BIOLÓGICO
Hamer deja al descubierto el mecanismo biológico de respuesta a los cambios, requerimientos medioambientales, sociales, emocionales. Para ello la biología tiene un repertorio enorme de respuestas para cada requerimiento. Por ejemplo: carencias alimentarias, alimentos tóxicos, falta de reservas vitales, peligro de muerte, defensa por un ataque físico o agresión, defensa de la cría, marcaje de territorio,etc.
Con cada programa que se activa en un modo conocido como estrés, el cuerpo autorregula una respuesta.
Los seres humanos con la capacidad de interpretación simbólica de la realidad, también estamos programados para percibir los mismas señales, pero al mediatizar la interpretación, el alimento para nosotros, puede ser nuestra heladera vacía, o nuestro sueldo para llegar a fin de mes.
Entonces, de una manera simple:
La llamada “enfermedad” es parte de todo un proceso de autorregulación orgánica en relación con el medio.
Los programas biológicos
Hamer denomina Programa biológico sensato de la naturaleza con pleno sentido biológico.
Todo programa tiene un momento de activación que se desencadena frente a un Shock biológico, un evento que me toma de sorpresa, intenso y vivido en soledad. Una vez resuelto el bioshock, el mismo programa desencadenado, inicia una etapa de reparación de tejido y /o funciones que requiere que el organismo entre en fase de reposo. Y allí es donde más sentimos los síntomas físicos como inflamaciones, dolores, fiebres, espasmos, infecciones, etc.
Desde la medicina clásica y las creencias culturales socialmente compartidas, nos sentimos enfermos y nos autoinfligimos con pensamientos derrotistas, alertas de vida o muerte, sensación de derrota, etc. Provocando a su vez una nueva exigencia al modo de un nuevo bioshock. El Dr Hamer nos ofrece el camino para entender el enlace entre el psiquismo y la biología.
Ese hombre llamado Rike Geer Hamer interpreta que todo lo que llamamos enfermedad es la activación de un programa cerebral especial que existe para situaciones de emergencia biológica. La respuesta biológica que nosotros llamamos enfermedad no es una falla sino un intento urgente de encontrar una solución biológica a algo que como seres vivos no le estamos ofreciendo solución alguna.
Y no es una disfunción orgánica, sino una respuesta de adaptación a las señales que percibimos como una solución biológica. Cuando percibimos un conflicto desde nuestro psiquismo que nos exige nuevas respuestas como seres vivos y no podemos solucionarlo, la biología lo soluciona.
Podemos decir que cuando el individuo no transforma su realidad que percibe dentro de sí mismo, es la biología quien lo expresa desde su lenguaje.
Las cinco leyes del Dr. Hamer
Son cinco las teorías (que él llama leyes) que aporta Hamer:
La primera ley que todo lo que llamamos enfermedad es producida por hechos sorpresivos, dramáticos, vividos en soledad, muy difíciles de verbalizar, compartir con otros, que generan un conflicto biológico. Este conflicto produce en forma sincrónica un programa cerebral de supervivencia, una respuesta orgánica específica y un estado de preocupación psíquica ante ese conflicto. Todas estas modificaciones previstas tienen el único sentido de superar el conflicto biológico.
La segunda ley es la activación de un sistema bifásico en el sistema nervioso donde el conflicto biológico activa un estado de alerta permanente llamado simpaticotonía del que solo se saldrá si se soluciona el conflicto biológico. Allí se entrará en un estado de relajación llamado vagotonía, en donde todas las modificaciones producidas por la simpaticotonía intentarán repararse.
La tercera ley es la del sistema ontológico de los tumores, en donde expone que cada órgano tendrá una conducta distinta en cada fase de simpaticotonía y vagotonía, dependiendo esto de su origen embrionario. Proliferación celular, úlceras o pérdida de la función.
La cuarta teoría es la del sistema ontológico de los microbios. Los microorganismos están presentes para limpiar el cuerpo de las células dañadas, y no como focos o causas de enfermedades.
Escuelas de la biodescodificación
Dentro del mundo de la biodescodificación, es cierto que cada profesional, cada maestro tiene su propia impronta y su manera de ejercer, aunque se compartan ciertas bases en común. En palabras de la Lic. Calvo: “hay tantas escuelas de biodescodificación o bioneuroemoción, como terapeutas hay”.
La escuela de la biodescodificación o descodificación biológica de las enfermedades la crea Cristian Fleche, quien estudió con el Dr Hamer y es la que más ha sido difundida gracias a las redes sociales.
Algunos ejemplos más relevantes en escuelas de la biodescodificación pueden ser las siguientes:
- Enric Corbera y su escuela de Bioneuroemocion
- Paralelamente Claude Sabahh a partir de las 5 leyes biológicas aporta un método de aplicación que denominó Biologia Total de los seres vivos
- Salomon Sellam con su escuela de Psicosomática Clínica Humanista.
Cada una de ellas propone una terapéutica desde el marco de las leyes biológicas, cada una le aporta su riqueza y color. Desde allí se incluye en la terapéutica la programación Neurolinguisitica y la Psicogenealogía o Transgeneracional.
O sea que la biodescodificación hoy es un campo amplio de trabajo inter y transdiciplinario, con un enfoque superador de las teorías de corte mecanicista de la medicina que intenta reparar un desajuste y está entrenada para ver la enfermedad de acuerdo a parámetros y estándares generales.
¿Y cómo nos puede ayudar la biodescodificación para la sanación emocional?
La biodescodificación o el trabajo con las 5 leyes biológicas pueden integrar a su vez todo un recorrido que no se resume en una única metodología. Los profesionales pueden incluir un amplio repertorio de todo lo que han aprendido de psicoanálisis, psicosomática, la programación neurolingüística… Lo importante aquí es comprender el circuito: el programa biológico que nos ayuda a adaptarnos todo el tiempo, sobre todo cuando las situaciones nos disparan emociones.
Y no se trata sólo de la emoción en sí misma, sino de las creencias que existen detrás. Aquel modo de ver la vida, los valores y el filtro que usamos para ver lo que nos sucede, todo eso nos influye.
Un síntoma está acompañado de emociones. Entonces, ¿qué se hace con ellas? Se trata de reconocerlas, sin juzgarlas, y tomar en consideración todo el legado detrás que nos hace ser cómo somos, o hacer lo que hacemos.
Los secretos de nuestro árbol genealógico: cómo rastrearnos
A partir de lo transgeneracional podemos aprender cuál es el filtro de cada uno de nosotros, cuál es nuestra programación. ¿Cómo lo observamos? En principio, a partir del motivo de consulta.
Ahondar este motivo de consulta no es una cuestión meramente superficial o de recolección de datos. Desde la Transgeneracional se realiza una verdadera terapéutica en sentido de escucha profunda. El psicoanálisis, por ejemplo, es una gran herramienta.
Y esa escucha se puede realizar incluso aunque tengamos poca o nula información acerca de nuestra historia familiar. ¿Por qué? Porque toda esa información la cargamos cada uno en nuestro sistema, la llevamos con nosotros. De forma holística, nos representamos a nosotros mismos en nuestras elecciones y nuestra forma de ser.
Por supuesto, va más allá de saber leer o no la información: hay que saber leerla. Por eso es tan importante formarse en biodescodificación y sobre todo en transgeneracional: son la clave para encontrar esas claves de resonancia.
¿Cuál sería el campo de incumbencia del Psicólogo trabajando desde este modelo teórico?
Partiendo desde el marco teórico de que como seres humanos en su complejidad como ser vivo, percibimos el mundo de acuerdo a patrones mentales inconscientes y heredados desde nuestro transgeneracional.
Como psicólogo se puede acompañar a descubrir lo que el cuerpo está expresando como un síntoma físico o comportamental como una señal de desajuste emocional, de que vivo como una contrariedad emocional más o menos consciente, sobre la que no se pudo actuar o resolver.
En los seres humanos, un conflicto biológico está mediatizado por el lenguaje, de allí que la escucha del síntoma está guiada por la función del tejido afectado. No es tan simbólica o interpretativa en el caso de un síntoma físico, Puede ser bastante lineal, como tener una afección cutánea en las palmas de la mano por no poder resolver un conflicto de pérdida de contacto con mi mascota que falleció, por ejemplo.
Como psicólogos estamos llamados a manejar más herramientas conceptuales y aprender a escuchar en la forma de expresarse del paciente la congruencia con sus mapas mentales y su mundo interno que hace que esa persona interprete la realidad de una manera que lo coloca frente a un conflicto biológico. El Dr. Hamer a grandes rasgos nos propone por Capa embrionaria cerebral detectar los siguientes conflictos biológicos como esenciales:
- Supervivencia
- Ataque y defensa
- Valoración de mis aptitudes para la vida
- Relaciones, territorio y contacto
Aquí está toda la historia filogenética guardada en las capas embrionarias de nuestro cerebro.
En resumen: ¿Cómo se abordan los síntomas físicos?
En una consulta es importante enfocarse en nuestros programas internos de ver al mundo, cómo pensamos el mundo o cómo nos vemos. Y a partir del síntoma, ya se empieza a saber cuánto tiempo debe retrotraerse el análisis: qué estaba ocurriendo en tu vida en ese momento, cómo te impactó, qué quedó de eso hoy. entonces cómo se trabaja, y bueno, justamente
Debemos acompañar el proceso de la biología, que es más sabía de lo que creemos. Ya hablamos de la importancia de los programas biológicos en nuestra adaptación. Por eso, se debe ir allí donde el síntoma insiste e implementar las herramientas que tengamos. Que es también lo que hace un psicólogo habitualmente en su consultorio.
El Dr y Psicoanalista Fernando Callejon quien trabaja desde el modelo del Dr Hamer desde una mirada psicoanalítica expresa:
“El primer paso para la integración de todas las dimensiones del ser humano es conocer la función biológica del órgano que se “enferma” y conectarla con nuestros pensamientos, sentimientos y vínculos, es decir, asociar lo biológico a lo humano.
Tomando al ejemplo de un hueso fracturado, todos sabemos que con la inmovilidad del mismo, la mayor parte de las veces, consolida (se cura) solo. Esa inmovilidad es lograda biológicamente por un yeso o férula. Si el brazo fracturado fuera golpeado todos los días es seguro que la fractura no cerraría.
Esa acción biológica (la inmovilidad), entendida como la acción necesaria para que el órgano se cure solo, podemos pensarla en otros órganos. Si tenemos una gastritis, la acción biológica necesaria será el ayuno o la alimentación blanda, no enviándole alimentos agresivos y así dejar descansar al estómago.
Si aquí pensamos en una metáfora de la función biológica del estómago, pensaremos en todo lo que tiene que tragar esa persona y le pediremos que no se someta al estrés de digerir las acciones de los otros. Ya empezamos a pensar no solo en la acción biológica necesaria sino en la actitud con los pensamientos, sentimientos y vínculos para poder así integrarlos a un ser humano y no solo a un animal.
Si tiene un jefe que lo persigue y eso le produce gastritis, podremos pensar que sus pensamientos, sentimientos y vínculos deben ser examinados.
Si el órgano afectado es la mamá, la acción necesaria desde el punto de vista psicobiológico (ya asociamos la biología a la psiquis) será que no esté tan atenta a las necesidades de los otros, que no ponga el pecho permanentemente ante todas las situaciones, que deje de sufrir por la desatención de su hijo o su pareja. Y esto lo pensaremos porque la mama produce leche, está
En el tórax y es un órgano erótico que genera la necesidad de contactar con el ser amado. A veces podremos actuar biológicamente y otras veces tendremos que actuar psicobiológicamente.
Este primer paso, que deberemos particularizar y profundizar lo vamos a llamar integración de la biología al ser humano.”
En síntesis, la biodescodificación nos permite ir un poco más allá de la punta del iceberg: es la herencia de nuestros ancestros las que nos permite flotar y elevarnos en la superficie.

